Ángeles sin alas

 Cazadores de ángeles.


    Mi origen es corriente y humilde como el de cualquier persona "estándar".
Nací y crecí en una isla muy pequeña pegada a la costa noroeste de África, islas pertenecientes a España. Un lugar alejado de la gran urbe donde el tiempo pareció pararse durante varias décadas y desde entonces ha evolucionado muy lentamente. Para ser más específico, la isla de La Palma.

    Bueno, todo este rollo de introducción tiene un doble sentido: el primero es, obviamente, para hablaros un poco más de mi; el segundo es para lo que viene a continuación:

    Provengo de un lugar de gentes amables, donde las sonrisas son los buenos días y la hospitalidad su credo -bueno, podría decirse que esto ha ido a menos en los últimos cinco o seis años- Gente que vive la vida humilde in tomar riesgos, sin moverse mucho. Sus propiedades, sus familiares, amistades... vamos, su burbuja.

    Al ser un ligar pequeño ocurre lo que ocurre en todos los pueblos: todo el mundo se conoce.
Y es ahí el primero de los problemas. En este lugar, que se podría decir que es como un pueblo grande, todo el mundo vive su vida y la de los demás. No me voy a meter en temas generales y voy a ir directo a lo que me interesa. Los cazadores de ángeles.

    Casi todos, por no decir todos, los habitantes de este lugar se dedican a arrebatarle y arrancarle las alas a los pocos que nacen siendo ángeles. Siempre que cualquier persona tiene una pequeña oportunidad de ver mundo, de salir de la isla para no solo estudiar -que esa es otra, para ir a estudiar todo bien, siempre y cuando vuelvas a ejercer a la isla- cualquier idea innovadora, ilusiones o cualquier cosa que salga fuera de la normalidad o de la concepción de sus pequeñas mentes, estas personas se transforman, intentan apoderarse de tus decisiones, de manipularte de maneras que solo un psicópata haría, para convencerte de que todo lo que piensas es un error y que la mejor decisión es quedarse en la isla.

    

    Obviamente yo no llegué a darme cuenta de su existencia hasta que conseguí salir de aquí. Cuando, a pesar de tener 24 años, decidí irme a comenzar la universidad. Aquello fue horrible, apenas recibí comentarios de apoyo -que los tuve, ojo- lo que más escuché fueron comentarios destructivos que intentaban llegar a lo más profundo de mi ser para que me rindiera y me quitara las alas.

    Esto mismo pasó no hace mucho, cuando tuve que volver a la isla -COVID culpable- Durante mis años fuera fui consciente de que mi verdadera pasión es escribir, es crear. Por fin logré darme cuenta para que era útil toda mi creatividad. Por fin encontré un significado y sentido a mi vida. Salvo los más cercanos a mi -hablo de un nivel de cercanía que ni la familia llega a alcanzar- el resto me lanzó una avalancha de criticas y burlas que aun siguen quemando en mi interior, siguen cicatrizando ya que algunas consiguieron darme.

    Los cazadores de ángeles se dedican a derrumbar los sueños de todos aquellos que son capaces de soñar, que son capaces de salirse de la burbuja. Tal vez por envidia de que otros puedan salir, tal vez porque esa frustración que sienten de que ellos tuvieran que quedarse y renunciar a sus sueños. O tal vez porque son así por naturaleza.

    Es triste, pero es cierto, es algo que ocurría constantemente, que sigue ocurriendo actualmente. Estos cazadores son personas que no son conscientes de que ellos son cazadores de ángeles, no son conscientes del daño que están haciendo. Creando traumas y rompiendo sueños. Normal, han crecido con esa idea en sus mentes que ha llegado a incrustarse en lo más fondo de su ser, de su alma y por desgracia se han convertido personas horribles.

    Por suerte los cazadores de ángeles han disminuido en número. Llegan nuevos tiempos, y aunque este lugar parezca atrapado en el tiempo, poco a poco va recibiendo nuevas corrientes que hace que muchas personas abran los ojos. Pero, por desgracia, nuevos jóvenes aparecen con la mente absorbida por generaciones anteriores.

    Si eres un ángel y estás leyendo esto te daré el consejo que me dieron a mi.
Se tu quien viva tu vida, no permitas que los demás la vivan por ti. No dejes que nadie, incluido tus padres, te tumben abajo tus sueños.
Salta, vuela. Ve mundo, respíralo y bésalo. La isla siempre estará donde siempre ha estado y te esperará. Mientras tanto, vive la vida. Lo doloroso es mirar atrás y pensar en que pudiste haber hecho y no en lo que no hiciste por miedo o porque alguien decidió tu vida por ti.


Izcagua Hernández Cos
Ángeles sin alas
"Cazadores de ángeles" 

Comentarios

Entradas populares de este blog