Carta para mi mismo

Un día sin inspiración.


    Hoy ha sido un día de los que cuestan, de los que estás mirando al techo pensando en que hacer, o perdiendo el tiempo viendo vídeos de recetas en el móvil. No, en realidad son varios días así y este el día que he sido consciente del tiempo que he perdido. Días atrás tenía la excusa de que acababa de llegar a la isla y que tenía que resolver asuntos, pero son excusas que me valen uno o dos días. Hoy, la falta de inspiración ha sido la protagonista de un día el cual empecé con ganas de trabajar en los proyectos e ideas que tengo. A pesar de que las ideas me vienen constantemente, no consigo conectarlas o desarrollarlas hasta el punto que quiero, que a pesar de tenerlas tan claras en mi cabeza me cuesta muchísimo hacerlas realidad, hablo de mis proyectos de fotografía, de dibujo, pero hoy especialmente de mis libros. 
    Un profesor mio decía:
"Cuando se tienen varios calderos al fuego alguno termina quemándose."
    Es tal y como me siento yo ahora mismo. Los que me leéis aquí sabéis que escribo Las Sombras de Elbarn y Tulipán Rojo, mis libros de fantasía y de poesía respectivamente. Pero no es todo, hace ya varios meses, cuando terminaba algún capitulo de mi obra principal (Las Sombras de Elbarn) y me apetecía seguir escribiendo, pero no poesía, me dedicaba a apuntar todas las ideas que me venían a la cabeza. El caso es que "for fun" me vi muy emocionado dándole formas a esas ideas en otros dos proyectos. Si, otros dos libros, los que no tienen titulo todavía. Hoy a pesar de tener ideas para todos ellos he sido incapaz de escribir y esto ha empezado a convertirse en una bola de nieve. Veo como grandes autores escriben hasta cuatro capítulos al día, sumado a que mi meta es acabar el primer libro de mi obra principal antes de que acabe el año, dio como resultado que empezara a verlo todo negro, incluso empezando a cuestionarme si de verdad era suficiente, si realmente estaba haciendo un buen trabajo o todo esto era en vano.
    Volviendo a lo de los calderos, estoy en parte de acuerdo y en parte no, sé que tengo muchísimos calderos al fuego, sé que estoy trabajando simultáneamente en cuatro libros, y no solo eso, trabajo también en mi blog, mis fotografías y dibujos, junto con los temas de buscar piso, buscar trabajo la universidad y sacarme el carnet, y ya sabéis, cosas de persona normal. Aún así, aún con todo esto, me siento relativamente cómodo, a ver no hoy pero en general. Mi mente se mueve a una velocidad increíble y no paro de trabajar, incluso mientras duermo estoy con la cabeza metida en esto.
    Ahora, y después de pasarme el día entero a punto de mandar a la mierda todo mi trabajo, después de pensar con claridad soy consciente de que tengo unas buenas ideas, que me hace falta organizarlas mejor, pues si, pero son grandes ideas y un muy buen trabajo. Aunque quiera ser una maquina y como los grandes escribir cuatro capítulos diarios, hay días, incluso puede que una semana, en la que simplemente no puedes y que no pasa nada por ello, es necesario descansar y buscar fuerzas, coger carrerilla.
    Llegar a nuestra meta supone vivir una montaña rusa, nunca, y os digo, nunca será un camino de rosas, llano y sin obstáculos. Habrá días, como el mio hoy, en el que no tengas nada de inspiración, que te apetezca mandarlo todo al traste porque pienses que tu trabajo es una basura, incluso días en los que te de por cambiarlo absolutamente todo, y es lo más normal del mundo. Hay que aceptar estos días, estas emociones y no obligarnos a escribir o trabajar estando así, porque lo que logramos es hacer algo con mala gana que con el tiempo aborreceremos. Esto es un camino de aprendizaje y aunque consigamos llegar a nuestra meta seguiremos aprendiendo. 
    Así que para terminar, Izca, ya que esto va de mi para mi. Cada vez que tengas un mal día, cada vez que quieras mandarlo todo al garete, párate un momento y mira hacía atrás, todo lo que has recorrido y piensa que estas cosas pasan, que pasan para hacerte crecer más, que son parte del camino. Puedes con todo lo que te propongas, simplemente date tiempo, tu tiempo. Cada persona tiene su tiempo, y descubre cual es el tuyo y aprende a como utilizarlo. Cree en ti mismo y en todo lo que eres capaz de hacer.

Izcagua Hernández Cos.
Carta para mi mismo.
"Un día sin inspiración"

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